Distinción entre humor macabro en las redes sociales y delito

By 27 de noviembre de 2016 Legal

http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Audiencia-Nacional/Noticias-Judiciales/La-Audiencia-Nacional-absuelve-al-concejal-de-Madrid-Guillermo-Zapata-del-delito-de-humillacion-a-victimas-de-terrorismo

Según información del Gabinete de Comunicación de la Audiencia Nacional del martes 15 de noviembre de 2016, la Sala de lo Penal ha absuelto al concejal de Madrid Guillermo Zapata del delito de humillación a víctimas de terrorismo por el que había sido juzgado. La Sala entiende que los comentarios realizados en la red social twitter encajan dentro del humor macabro pero no en el tipo penal de delito de humillación a las víctimas del terrorismo.

En su sentencia, la Sección Tercera de la Sala de lo Penal contextualiza ese comentario de Zapata en el marco de otros twits en donde hablaba de distintos tipos de víctimas, como los judíos y la joven Marta del Castillo. Unos comentarios, que según los jueces, indica que más que humillar a las víctimas del terrorismo, se trataban de debates “a modo de chistes macabros, utilizando la identidad de víctimas de hechos delictivos”.

La sentencia recuerda que la doctrina del TS exige para que se dé el elemento objetivo de este delito, que se produzcan actos que entrañen desprecio, descrédito o humillación de las víctimas del terrorismo y que en ningún caso encajarían dentro de la libertad de expresión; una situación que no concurre en el supuesto concreto “ pues se trata de una frase que enlaza a la víctima Irene Villa con otras infortunadas por hechos delictivos que terminaron con sus vidas, pero de lo que no se percibe el ánimo injurioso, ante la falta de continuidad, que nos situaría en el marco de un debate, que elimina el enfoque renovado de agravio que exige el tipo penal “ realización de actos, ” dado que el comentario que siguió nos sitúa ante las víctimas del holocausto”.

Los magistrados concluyen que los comentarios vertidos por Zapata seguramente “sean reprobables por la desafortunada selección de las víctimas de hechos delictivos que los protagonizan”, pero “en otro plano, distinto al de la legalidad penal”.